jueves, 27 de enero de 2011

Olvidate de mi nombre

Y si esta noche olvidamos nuestros nombres... y tenemos sexo desenfrenado?! 

Es una propuesta que no puedes despreciar... Te estaré esperando... con un interior rojo y una botella de vino a la mano. 





Si quieres encontrarme, ya sabes donde estoy: Vivo en el número 7, Calle Melancolía

sábado, 20 de noviembre de 2010

Benditas ganas

Tengo unas benditas ganas de comerte a besos... unas ganas que me están matando... quiero ver tus ojos y tocar tus cejas con la yema de mis dedos...

Quiero encontrarte una noche cualquiera, en medio de esta gran ciudad, y gritarte despacio que me quemas las ganas...

Esa misma noche tomaremos vino y dirás que te gustan mis labios rojos y yo diré que me gusta tu cuello para dejarlo manchado con el carmín de mi boca.

Quiero que me lleves por todo el Distrito Federal, que no detengas nunca el vehículo, quiero recorrerlo todo, mientras callas y yo te confieso estas enormes ganas por ti...

jueves, 30 de septiembre de 2010

Querida rommie!

Cuando salí de mi casa, dejando sola a mi madre para ir a la universidad, luego de pasar por un montón de trámites y otros desmadres encontré a mi rommate.
Estudiaba también periodismo, era de piel blanca y ojos claros, fumaba a morir, fresa, una niña de buenos principios, ir a misa todos los jueves y domingos, virgen y con un novio teto de manita sudada.
Todo lo contrario a mi, yo de piel morena, ojos oscuros, odio el cigarro, nada fresa, puedo llegar a ser hasta ñera, cero iglesia, tengo mis propias creencias, la virginidad la había dejado unos meses atrás de entrar a la universidad, a los 18 años, y no tenía una relación estable, más bien empezaba a enamorarme por primera vez de un hombre 10 años mayor que yo, lo que parecía ser algo complicado y que duraría mucho.
El caso es que al principio no le di importancia a esas cosas, la niña me caía bien e ibamos a estar 4 años juntas en la facultad, y yo siempre he dicho que me amoldo al carácter de las demás personas.
Pasaron unas semanas y entre las tareas, cursos y otras cosas casi no estaba en el departamento, los fines de semana si se podía me iba a casa de mi padre y si no pues a hacer tarea.
Hasta que me di cuenta de cosas que hacía y yo odiaba.
Después de bañarse dejaba sus calzones colgados en las llaves del baño!!! ASCO! no saben como lo odiaba!
Teníamos un espejo enorme, muy bonito, con un marco lucidor, pero... guindaba sus calzones también ahi!!!
Dejaba sus dos ceniceros con colillas de cigarros en mi buró
Nuestras camas estaban juntas, pero no revueltas, cuando se cambiaba, dejaba sus calzones, bra y demás ropa sucia sobre mi cama!!!
Nos prestábamos la ropa y los zapatos, hasta que me di cuenta de que ella era un poco más llenita y pues luego ya todo lo mío me quedaba grande!
Dejaba podrir en el refri, limones, fresas, entre otros vegetales, además de que olvidaba por meses comida!!!
Dormía hasta tarde y no le daba tiempo de hacer sus pagos y quería que yo le hiciera el favor siempre!!!

Cabe mencionar que dejó la iglesia, por los antros y tremendas borracheras, al mismo tiempo que dejaba la virginidad, a mi eso me valía, cada quien su vida, pero metía a sus primos borrachotes a la casa, y eran tan nefastos, me caían muy mal.

Así que un día agarré mis chivas y le dije: Querida rommie me voy! y me fui! a un lugar decente sin calzones en las llaves de la regadera!.

domingo, 22 de agosto de 2010

Es necesario partir

Poco a poco te has ido alejando de mi, es una ironía, yo soy la Gitana, la que debe abandonarte hoy o mañana. Tus besos ya no son como antes, esas miradas con las que me desnudabas se acabaron. 
Ya no se hacen presentes esos piropos, que me decías cada día... Ya no me hueles con esas ganas de tenerme en tu cama.
Has dejado de llamarme Mi amor, al despedirte cada noche los Te quiero se esfumaron como si de la noche a la mañana dejaras de sentir.
De lo que me doy cuenta es de que jamás sentiste, pero mereces un premio a la mejor actuación.
He descubierto en una de esas redes sociales en la que estás inscrito como coqueteas con una tal Locutora sexy, de la que ya has investigado su nombre y la has invitado al karaoke, deberías haber visto mi cara cuando comencé a leer como le decías lo bonita y lo sexy que es... 
Ya el dolor y el coraje se mezclaron, te perdí, es claro, pero cuesta tanto aceptarlo. Esta Gitana debe mudarse a un pueblo nuevo, pero no volverse a enamorar...

domingo, 15 de agosto de 2010

Me la jugué y perdí

Si me pudieras querer, tendrías primero que querer quererme, pero a fuerza ni los zapatos entran. La vida es como una cadena de depredadores, luchando por conseguir un corazón latente: Fulana quiere a sutano, sutano a perengana, perengana a merengano, merengano me quiere a mi, yo quiero a un hijo de puta, el hijo de puta quiere a la 'Princesita'... y qué creen? La Princesita también lo quiere a él, por lo que la bola de pendejos de atrás se
joden y siguen siendo infelices por no ser correspondidos.
 
Mi madre siempre ha dicho que tomo decisiones arriesgadas y equivocadas. Y sí, la verdad es que cuando ese hijo de puta me dijo: "Podemos intentarlo en serio. Quiero que todos sepan que te quiero". Ay voy de arriesgada, no estaba enamorada, pero poco a poco fui cayendo y dije: "Orale me la juego", que me mudo a un mundo rosa y de momento estaba en el piso llorando, dandome cuenta que la decisión arriesgada también fue equivocada. 

Después de más de un año de estar juntos, se dio cuenta que nunca podrá dejar de amar a la Princesita y que me quiere pero no como lo merezco, lo que es lo mismo a un: NO TE QUIERO, pero lo disfrazas con palabras que no sean tan lastimosas, pero que son peor que la lástima por un perro.

Y qué hago yo? Detengo las lágrimas en la pupila, me armo de valor y le digo indiferentemente: No te preocupes, yo entiendo, te quiero, pero no he planeado un futuro contigo, porque sólo estoy viviendo el momento. 

El cabrón parece creerselo, luego de haberse dado cuenta la forma en que lo miro (con ojos de borrego a medio morir), después de decirle infinidad de noches lo mucho que amo dormir a su lado y de dejar tantas cosas tiradas por él.

El muy cabrón se queda tranquilo, mientras yo me pongo tremenda borrachera y me echo a llorar como un niño, imaginándolo con su Princesita, diciéndose cositas bonitas al oído, algo que jamás hizo conmigo.




...Cuantas cosas quedaron prendidas hasta dentro del fondo de mi alma, cuantas luces dejaste encendidas, yo no sé cómo voy a apagarlas... José Alfredo Jiménez